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POR QUÉ EL CAFÉ
RECIÉN TOSTADO IMPORTA
El tiempo empieza a contar desde el tueste. Conocer qué ocurre durante esos días ayuda a entender por qué la frescura influye tanto en el café.

El café es un producto agrícola y, como tal, cambia con el tiempo.
Después del tueste, los granos comienzan a liberar gases y compuestos aromáticos. Con el paso de los días, el café evoluciona y parte de esos aromas empiezan a perder intensidad.
QUÉ OCURRE DESPUÉS DEL TUESTE
El proceso no termina cuando los granos salen de la tostadora. Desde ese momento comienzan una evolución natural que afecta a su aroma, sabor y comportamiento durante la preparación.
Por eso el tiempo transcurrido desde el tueste es un factor importante a la hora de disfrutar de un buen café.
LA FRESCURA NO ES UN DETALLE.
ES PARTE DEL SABOR.
EL ENEMIGO SILENCIOSO: LA OXIDACIÓN
El aire es uno de los principales enemigos del café.
Cuando los granos entran en contacto con el oxígeno, los compuestos responsables de buena parte de su aroma y sabor comienzan a degradarse. Es un proceso natural que se acelera una vez abierta la bolsa.
Con el paso del tiempo podemos notar cambios como:
- Menor intensidad aromática.
- Pérdida de dulzor.
- Sabores más planos.
- Menor complejidad en la taza.
Esto significa que un café puede seguir estando perfectamente apto para el consumo y, sin embargo, haber perdido parte de las características que tenía cuando estaba más fresco.
EL AROMA TAMBIÉN CAMBIA CON EL TIEMPO
Hay algo muy reconocible al abrir una bolsa de café recién tostado: el aroma.
Durante el tueste se generan numerosos compuestos aromáticos, muchos de ellos volátiles. Con el paso del tiempo se van perdiendo progresivamente, especialmente cuando el café está expuesto al aire.
Por eso una bolsa recién abierta suele ofrecer una intensidad aromática que disminuye a medida que pasan los días.
Y no cambia únicamente lo que olemos. También pueden hacerlo algunos de los matices que percibimos después en la taza.
CAFÉ RECIÉN TOSTADO, COMO DEBE SER
En INSTINTO trabajamos con producciones pequeñas y tostamos en función de la demanda para reducir el tiempo que el café permanece almacenado después del tueste.
Nuestro objetivo es sencillo: que el café llegue a tus manos conservando el máximo posible de su frescura, aroma y sabor.
LA FRESCURA TAMBIÉN DEPENDE DE TI
Una vez abierta la bolsa, también es importante conservar el café correctamente. Evita el calor, la humedad y la exposición prolongada al aire para ayudar a mantener sus características durante más tiempo.
Un buen grano importa. Un buen tueste también. Pero disfrutarlo fresco marca la diferencia.



