La importancia del café recién tostado

Un café recién tostado conserva todo su potencial aromático y ofrece una experiencia mucho más rica que uno que lleva meses almacenado.

La importancia del café recién tostado

Hay un detalle que marca una enorme diferencia en la calidad de una taza de café y que, sin embargo, muchas veces pasa desapercibido: la fecha de tueste.

Igual que en otros alimentos, con el café también buscamos siempre la máxima frescura. Un café recién tostado conserva todo su potencial aromático y ofrece una experiencia mucho más rica que uno que lleva meses almacenado.

Por eso, conocer cuándo se ha tostado el café es casi tan importante como saber su origen o la variedad del grano.

El café empieza a cambiar desde el primer día

Cuando el café sale del tostador comienza un proceso completamente natural.

Durante los primeros días libera dióxido de carbono acumulado durante el tueste y sus aromas empiezan a evolucionar.

Después, poco a poco, el oxígeno va oxidando los compuestos aromáticos responsables del sabor.

No significa que el café deje de ser consumible.

Simplemente, va perdiendo parte de aquello que lo hace especial.

El enemigo silencioso: la oxidación

El aire es uno de los mayores enemigos del café.

Cada vez que los granos entran en contacto con el oxígeno, algunos de sus aceites esenciales y compuestos aromáticos comienzan a degradarse.

Con el paso de las semanas aparecen cambios como:

  • Menor intensidad aromática.
  • Pérdida de dulzor.
  • Sabores más planos.
  • Menor complejidad en la taza.

Por eso un café puede seguir estando «en buen estado» y, sin embargo, haber perdido gran parte de su personalidad.

El aroma también tiene fecha

Cuando abrimos una bolsa de café recién tostado, el aroma llena la estancia de inmediato.

Es una señal de que el café todavía conserva gran parte de sus compuestos volátiles, responsables de muchas de las sensaciones que percibimos al beberlo.

Con el paso del tiempo esos aromas desaparecen lentamente.

Y lo mismo ocurre con muchos de los matices que hacen único cada café.

En INSTINTO tostamos para disfrutar, no para almacenar

En INSTINTO creemos que el café debe llegar a tu casa en el mejor momento posible.

Por eso realizamos pequeños lotes de producción y priorizamos el café recién tostado frente al almacenamiento durante meses.

Nuestro objetivo es que cada bolsa conserve el aroma, el cuerpo y los matices que hacen especial cada taza.

El café recién tostado no solo huele mejor. También ofrece más aroma, más sabor y una experiencia mucho más completa. La frescura es una de las claves que diferencia una buena taza de una taza extraordinaria.